D.O. RIBERA DEL DUERO

Bodegas Valsardo de Peñafiel

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El Castillo de Peñafiel es el testigo imparcial que ha presenciado la evolución de una de las bodegas más representativas de la zona, Valsardo de Peñafiel. Ubicadas en el término municipal que les presta su nombre, son regentadas por la familia López de la Osa Escribano desde 1998, año en el que fue construida. En la última década han conseguido que la empresa siga una trayectoria ascendente mediante la fuerza de la constancia, la ilusión, el amor a la tierra y la paciencia puesta en sus viñedos plantados en 1986 y acogidos a la Denominación de Origen de Ribera del Duero desde entonces.

La bodega se dispone en 3 naves y un edificio social de divulgación y catas. Tiene 9 hectáreas de viñedo 90% Tempranillo y 10% Cabernet y Merlot, con una capacidad en depósitos de 150.000 litros, un parque de barricas de 473 de roble francés Allier y una producción aproximada de 60.000 botellas.

Sus principios, se han basado en la tradición artesanal y la aplicación de nuevas tecnologías con proyectos de I+D+i (Investigación Desarrollo e Innovación), para conseguir que mantengan su propia naturaleza, vinos genuinos, de larga vida, con personalidad propia y que sientan bien. Las cepas se descortezan a mano en invierno para que sean las heladas y el frío los que se encarguen de la desaparición de los posibles enfermedades. Así la uva entra en los depósitos sin tratamientos. Ahí está su innovación, ser pioneros en hacer vinos naturales, sin herbicidas ni tratamientos en el viñedo, con uva equilibrada en la cepa, grado-acidez-polifenoles, lo que hace que las fermentaciones se lleven a cabo de forma natural y permite elaborar vinos llenos de vida sin pasar por frío, sin filtrar y sin clarificar , con una crianza de 12 a 28 meses en barrica, son embotellados en rama y con un alto contenido en resveratrol. El autoabastecimiento de la uva hace que todos los vinos se parezcan como los miembros de una sola familia, cada uno con su personalidad y con la diferenciación de las añadas.

Los resultados son los caldos denominados Valsardo y Valdeyuso, el vino Kosher para la comunidad Judía y el aguardiente. Vinos basados en la elegancia, la frescura, la longevidad y la complejidad de sus matices aromáticos ajustados por su propia naturaleza, limpios y brillantes, untuosos y glicéricos, equilibrados en sus componentes. Presentan una tanicidad elevada pero sin agresividad. Son persistentes y con un postgusto largo y elegante, con aromas de las variedades de que proceden. Todos ellos han sido reconocidos en el ámbito nacional como en el internacional y han obtenido numerosos galardones. Y como reza su slogan, “Permítase un lujo, disfrute un Valsardo, Valsardo es vida”.

Transmitir esta filosofía sobre el valor de los vinos naturales es ahora su actual empeño y como dice una reflexión estimulante de Eleanor Roosevelt “el futuro es de aquellos que creen en la belleza de sus sueños”.


The castle of Peñafiel has been witness to the evolution of one of the region’s most representative vineyards, Valsardo de Peñafiel. Located in the municipality of Peñafiel, Valladolid, the vineyard has been owned by the Lopez de la Osa Escribano family since 1998, the year of its construction. Over the last decade the company has achieved a rapid ascendency, due to a combination of consistency, illusion, a love for the terrain and patience in the vines they planted in 1986. Their wines have been under the ‘Denominación de Origen de Ribera del Duero’ since their elaboration.
The vineyard has 3 warehouses and a building dedicated to the expansion of viticulture and wine tasting. The principle variety of grape cultivated on the vineyard’s 9 hectares is tempranillo 90%, the remainder is cabernet and merlot. The processing capacity is 150,000 litres, ageing is carried out in the 473 French oak, Allier type barrels, with an annual production of approximately 60,000 bottles.
The vineyard’s origins are based on traditional wine production methods and the application of the results of investigation, innovation and development, to preserve the nature, authenticity, longevity and character of the wines. In winter the vines have their bark stripped, to enable the frost and cold weather to eliminate any bacteria. In this way the healthy grapes arrive at the deposit tanks without any treatments. The innovation is to be pioneers in producing natural wines, free of pesticides or treatments on the vine, to obtain a grape with the correct balance of acidity and polyphenols. This enables the fermentation process to be carried out naturally to produce lively wines without the need for cold processing, without filtering or clarification. The period of ageing in barrel is between 12 to 28 months. After which the wine is bottled without stabilizing or clarification, with a high content of resveratrol. The vineyard’s self-sufficiency in grapes gives the impression they are all of the same family, with their own characteristics, yet different in every vintage.
The end results are the wines Valsardo and Valdeyuso, a kosher wine for the Jewish community, and an eau de-vie, made from fermented grape must. The basis of these elegant wines is their freshness, longevity, the complex aromas influenced by their nature, their clean taste and brilliance, and the fact they are unctuous and well balanced. A high level of tannins is apparent, but the wines are not aggressive on the palate, but persistent in the mouth with a lasting after taste and the aromas of their fruits. All of them have distinguished themselves both nationally and internationally, obtaining numerous awards. And as their company slogan says ‘Permit yourself a luxury, enjoy Valsardo, Valsardo is life’.
Transmitting this philosophy about the values of natural wines, is now their commitment, mirrored by one of Eleanor Roosevelt’s many quotations ‘The future belongs to those who believe in the beauty of their dreams’.