DO RIBERA DEL DUERO

Viña Solorca

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Víctor BalbásDISFRUTE. José Víctor Balbás, propietario de Viña Solorca asegura que el mayor placer de un bodeguero es saber que a la gente le gustan sus vinos. “Ir a un restaurante y ver como los comensales tienen una botella del vino que elaboras sobre la mesa, escuchar sus comentarios y conocer de primera mano su satisfacción es el mayor placer que puedo obtener en mi trabajo diario”. Para lograrlo, José Víctor Balbás ha trabajado muy duro, a diario ha cuidado de su finca con esmero para que su viña sea la más destacada, los frutos que den sus árboles sean los más exquisitos y el vino que produce sea el que guste a los paladares más exigentes. Una labor que lleva realizando en Viña Solorca desde el año 1998 y que ha heredado de una familia de tradición vinícola que fue pionera en la zona, siendo en Roa (Burgos) donde hoy se enclava la bodega Viña Solorca, amparada bajo la Denominación de Origen de Ribera del Duero.

Tradición y trabajo llevan más de trece años juntos bajo el nombre de Solorca apostando por la calidad con un objetivo claro: estar entre los mejores tintos de la Ribera. Uno de sus secretos para conseguirlo es la viña, más de 90 hectáreas de viñedo en los que la sabiduría de árboles históricos se mezcla con la savia nueva de aquellas viñas jóvenes que apuestan por llegar muy alto. La edad media oscila entre los 30 y los 40 años. Se cultiva tanto en vaso como en espaldera y la única variedad por excelencia responsable de la calidad de sus vinos es el Tempranillo, que es vendimiado por temporeros de forma manual en la época más idónea.

En el último año en Viña Solorca se han plantado 15 nuevas hectáreas de viñedo a una altitud de unos 900 metros. El terreno se caracteriza por la abundancia de piedra y por su riqueza caliza que aporta innumerables ventajas al viñedo. La producción anual de la bodega ronda los 300.000 kilos. Con ellos se elaboran vinos bajo tres marcas muy bien diferenciadas, siendo los estandartes de la bodega los ya conocidos Viña Solorca y Barón del Valle. Junto a ellos también se elaboran crianzas, reservas y barricas de la marca Zarús. “El viticultor debe tener en cuenta dos reglas de oro: En primer lugar, encontrar la cepa que favorece la calidad y no el rendimiento; a continuación, adaptar los métodos de cultivo a su personalidad: Esto es lo que define a Viña Solorca”, relata José Víctor Balbás.

Los mercados internacionales les han abierto sus puertas a los vinos de Viña Solorca. Suiza, Dinamarca, Holanda, Estados Unidos… Son algunos de los destinos principales a los que se dirige la distribución de la bodega, sin olvidar claro está el mercado nacional, lugar en el que tiene origen el mayor tanto por ciento de ventas de la bodega. La fama nacional e internacional le viene dada por la calidad de sus vinos, lo que se ha traducido en multitud de premios que también han servido para abrirles las puertas en muchas ocasiones. El galardón más reciente obtenido por la bodega fue una medalla de oro en el Concurso Mundial de Bruselas celebrado en Luxemburgo y entregado en Burdeos. “Los reconocimientos son algo muy grato para Viña Solorca, porque nos ayudan a seguir y nos demuestran que estamos haciendo las cosas bien”, apunta José Víctor Balbás.

Las instalaciones de Viña Solorca son otro de los puntos que merecen hacer un alto en el camino. En ellas, disponen de las técnicas más modernas y avanzadas de elaboración. Con capacidad para 600.000 kilos de uva, produce unas 400.000 botellas al año. Además, cuenta con un parque de barricas de 1.700 unidades, aproximadamente. Barricas de roble francés, americano y del este, pertenecientes a tonelerías que ofrecen las mejores y más apropiadas calidades. Su primordial objetivo es respetar los conocimientos y transmitirlos a lo largo de la historia, además de adecuarlos a la más alta tecnología, consiguiendo así los mejores productos con los mejores frutos de la tierra.

Bodegas Viña Solorca

Las técnicas empleadas en la vinificación defienden el realizar un despalillado-estrujado que respete al máximo la integridad del raspón dañando lo menos posible a la uva, con una elaboración de forma separada entre el viñedo viejo y joven, controlando las temperaturas de fermentación alcohólica y la aplicación de las maceraciones adecuadas al vino que se va a elaborar. Un descube por gravedad que facilita la recogida de las pastas en vagonetas de acero inoxidable que posteriormente se vacían directamente en la prensa, evitando su transporte a través de la bomba.

Un ligero prensado que permite la obtención de la fracción de la mejor calidad de vino, un seguimiento de las condiciones óptimas en la segunda fermentación y finalmente, una analítica general y continuada que sirva de referencia del producto resultante para definir el destino del vino obtenido bien con o sin envejecimiento.

Entre los vinos que ofrece Viña Solorca, podemos encontrar vinos jóvenes, semicrianzas, crianzas, reservas, grandes reservas y vendimias seleccionadas. Las vendimias seleccionadas sólo se elaboran en añadas especiales, cuando las condiciones climáticas son idóneas para crear grandes vinos. Se hacen con las uvas procedentes de los viñedos más antiguos de la bodega y son estandarte por numerosos reconocimientos en la representación de la gama alta de la Ribera del Duero. De colores intensos, notas tostadas y matices florales, son sabrosos, elegantes y de gran persistencia. Las joyas de Viña Solorca.

“Al igual que nuestra naturaleza es única e inigualable, nuestros vinos también y sólo se dan en una región concreta y particular, allí donde la tierra es especial porque la naturaleza la hace a su capricho”, señala José Víctor Balbás.

 

ENJOY. José Víctor Balbás, owner of Viña Solorca, assures us that a wine-maker’s greatest pleasure is the knowledge that people like his wines. “Going to a restaurant and seeing tables with a bottle of wine you have made, listen to the comments and witness at first hand the satisfaction, is the greatest reward I can obtain in my daily work”. To achieve it, José Víctor Balbás has worked very hard, looked after his estate with great care so that his wines would be the best, so that the fruits on the vine would be the most exquisite and the wine produced would please the most discerning palates. An undertaking they have performed at Viña Solorca since 1998, inherited from a wine-making family who were pioneers in the area of Roa (Burgos), in which the vineyard Viña Solorca is situated, under the designation of origin Ribera del Duero.

Work and tradition have been synonymous under the name Solorca for more than thirteen years. Based on quality and a clear objective; be amongst the best reds of the Ribera. One of their secrets to achieve it, is the vines, more than 90 hectares of plantation, where the wisdom of the ancient plants combines with the new sap of young vines that are growing to fulfilment. The average age is between 30 and 40 years and cultivated in both goblet and wire-trained methods. The only variety, par excellence, and responsible for the quality of their wines, is Tempranillo. Which is manually harvested by seasonal workers at the most suitable moment.

Last year at Viña Solorca, 15 new hectares were planted with vines, at an altitude of 900 metres. The stony terrain with an abundance of limestone offers the vineyard numerous opportunities. The annual production of the vineyard is around 300,000 kilos. With which they produce wines under three very different brands, with those of Viña Solorca and Barón del Valle being the recognised standards of the vineyard. They also produce ‘crianzas’, reserves and barrel-wines under the brand Zarús. “The vine-grower must bear in mind two golden rules: In first place, look for the vine that favours quality and not quantity; secondly, adapt the methods of cultivation to its personality. This is what defines Viña Solorca”, José Víctor Balbás tells us.

The international markets have opened their doors to Viña Solorca wines. Switzerland, Denmark, Holland, the United States ... Are some of the principal destinations the vineyard directs its distribution. Without forgetting of course, the national market, where the vineyard has its largest percentage of sales. Both national and international fame are due to the quality of their wines, which has resulted in numerous awards, that have also served to open doors on many occasions. The most recent award obtained by the vineyard was a gold medal in the World Competition Brüel held in Bordeaux, held in Luxembourg delivered in Bordeaux. “These acknowledgements are something well appreciated by Viña Solorca, because they help us to continue and indicate that we are doing things well”, José Víctor Balbás pointed out.

The installations at Viña Solorca are another thing worthy of note. Within them are the latest and most advanced techniques for production. With a capacity for 600,000 kilos of grape, producing 400,000 bottles a year. Besides this, they have cellar space for approximately 1,700 barrels. French, American and Eastern oak barrels, from cooperages that offer the best and most suitable qualities. Their primordial objective is, respect the knowledge and pass it on over time. Furthermore, adapt ourselves to the best technology, to achieve the best products with the best fruits of the land.

Bodegas Viña Solorca

The techniques used in the vinification include a stemming-crushing process that ensures the integrity of the stalks and causes minimum damage to the grape. Old and young grapes are processed separately, the alcoholic fermentation is temperature controlled with the appropriate macerations performed for the kind of wine being produced. Drawing the wine off by gravity facilitates collection of the pulp in stainless steel, tipping skips that are emptied directly into the press. Thus avoiding its movement by pumping.

A light pressing obtains the best from the separation to produce quality wine. The second fermentation is monitored and followed by a continuous general analysis of the resulting wine to determine whether it is destined for ageing or not.

Amongst the wines Viña Solorca offer, we find young wines, ‘semi-crianzas, ‘crianzas’, reserves, grand reserves, and selected harvests. The latter is only produced in certain harvests. When the climatic conditions are optimum for the creation of great wines. They are made with grapes from the oldest vines of the vineyard, and are recognised as a standard for their presence in the higher range of Ribera del Duero wines. Intense in colour, notes of toasting and floral hues, they are flavourful, elegant and with great persistence. The jewels of Viña Solorca.

“Like our nature is unique and unmatched, our wines and also only occur in a particular region and particularly where the land is special because nature makes it a whim”, says José Victor Balbas.

 

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