DO CARIÑENA

Bodegas Prinur

E-mail Imprimir PDF

María Jesús Torrijo y Antonio ComerasCOORDINACIÓN entre máquinas y personas. En Bodegas Prinur se ha apostado por la combinación de la ciencia y la tecnología con las artes más básicas de cultivo de sus uvas para obtener unos resultados realmente sorprendentes en cuanto a calidad. La idea sobre la que desde hace cerca de una década trabaja esta bodega no es otra que la de aprovechar las ventajas que la tecnología brinda en la actualidad para garantizar la calidad y el buen sabor de sus vinos. Una filosofía que les ha obligado a realizar un importante esfuerzo económico que finalmente se ha visto recompensado con vinos con carácter propio y excelente calidad. Sin embargo, en esa apuesta por la tecnología nunca se deja de lado la labor de las personas. Ellas son las que deben controlar a diario que todos los procesos resulten correctos. En resumen, personas y máquinas se unen en una perfecta conjunción que permite acercarse mucho a la excelencia del mejor vino.

Con esos parámetros se trabaja en Bodegas Prinur desde hace más de ocho años. No obstante, este proyecto encuentra sus raíces en los tatarabuelos de su propietario. Una larga tradición familiar en la viticultura llevó a Antonio Comeras a dedicar también su vida al mundo del vino. Durante varios años trabajó como bodeguero en una empresa particular antes de dar el salto hacia este proyecto dispuesto a revolucionar el significado del vino en la Comarca de Cariñena. Y los resultados obtenidos hasta la fecha revelan que lo ha conseguido.

Su primera cosecha embotellada, que salió a la luz en el año 2007, demostró que la fórmula resultaba más que acertada. Su vino Chardonnay se hizo con el Baco de Oro de aquella edición, en lo que supuso la mejor carta de presentación de unos vinos novedosos y prácticamente desconocidos por entonces para el gran público. Quedo claro entonces que el ambicioso reto de Bodegas Prinur había encontrado el equilibrio perfecto en el competitivo y complicado mundo del vino. Aquel hito supuso una tremenda satisfacción para este proyecto cuya cadena productiva forman máquinas y personas. Quedó claro entonces que el vino no se crea exclusivamente en la bodega, sino que la misma importancia o mayor tiene quien cuida de las cepas y de todos los procesos posteriores para que las uvas, principio y final de todo este sueño, presenten las mejores condiciones posibles.

En los campos de los que dispone esta bodega descansan uvas tintas tan representativas de esta comarca como la garnacha, el tinto Cariñena o el vidadillo, así como otras variedades foráneas como tempranillo, syrah, merlot, o cabernet. En cuanto a las uvas blancas, además de su reconocido chardonnay, se pueden encontrar en sus viñas las variedades macabeo y moscatel de Encinacorba. En todas ellas se busca la perfección y el momento óptimo de maduración a través de exhaustivos análisis que permiten reconocer cuál es el momento más óptimo para recoger el fruto que posteriormente dará forma a tan selectos caldos.

Queda demostrado por tanto que en Bodegas Prinur nada queda al azar. Toda esta serie de procesos controlados y bien diferenciados se involucran alrededor de 15 personas en temporada baja y más de 20 cuando las diferentes labores de trabajo así lo exigen. Todas ellas acompañadas y asesoradas por dos enólogos que controlan que nada altere la eficacia de cada proceso ni la calidad del producto final. Un producto que también se vigila muy de cerca, ya que en esta bodega también se dedica una gran cantidad de esfuerzos al diseño de cada botella. Ésta representa el vestido del contenido y siempre tratará de mostrar las cualidades del vino. En este sentido, una botella de vino joven siempre portará una etiqueta que emule una vestimenta joven. Por el contrario, un crianza siempre lucirán etiquetas más serias. Un detalle que muestra el aprecio por el vino de una bodega en la que profesionalidad y modernidad van cogidas de la mano.

Bodegas Prinur

Ubicada en Cariñena, Bodegas Prinur forma parte de la Denominación de Origen que engloba a las bodegas de esta Comarca. Sus viñedos se expanden a lo largo de 150 hectáreas y en ellos se pueden encontrar diversas variedades tintas y blancas. Desde esta bodega pueden presumir de que sus vides sean las únicas de Aragón que se asienta sobre terrazas ubicadas en laderas entre los 800 y los 900 metros de altitud. Todas ellas están asentadas sobre suelos de pizarra, lo que otorga a sus uvas sabores minerales muy especiales.

La orientación hacia el norte permite que la maduración sea perfecta y permite que la uva se mantenga en unas condiciones fitosanitarias excelentes. Además se impulsa la calidad evitando el uso de abonos minerales y aplicando sólo abonos orgánicos. A ello se une la ausencia de pesticidas agresivos, abonos líquidos o herbicidas, ya que se apuesta por que la propia hierba del terreno sea la que oxigene la tierra. Sus frutos se someten a constantes revisiones para garantizar la calidad. Esos controles se incrementan cuando la uva se dispone a alcanzar su maduración, realizándose entonces cada dos días un análisis de todas las parcelas numeradas en las que se controla la producción por líneas de cepas. Se analizan cinco parámetros –densidad o glucosa, PH, acidez, estrés hídrico y ácido málico- con la intención de garantizar la calidad del vino.

Tras todos estos procesos, el vino se vendimia de manera manual y es trasladado a las bodegas, que se encuentran soterradas a 7,5 metros de profundidad. La uva entra a los depósitos impulsada por la gravedad, lo que evita que sufra ningún tipo de empuje ni nada similar, evitándose así presiones innecesarias que interfieran en el resultado final.

COORDINATION between machines and people. At Bodegas Prinur, they combine science and technology with the most basic arts of grape cultivation to obtain surprising results in terms of quality. Nearly a decade ago this vineyard began working with the idea of using the technological advantages at their disposal to guarantee the quality and good flavour of their wines. A philosophy that obliged them to make a considerable economic effort, that has finally been compensated with wines of character and excellent quality. However, despite the reliance on technology the contribution of the labour force was never neglected. They are the ones whose control ensures the correct function of the daily processes. In short, personnel and machines unite in perfect combination to get closer to the excellence of the best wine.

They have worked within these parameters at Bodegas Prinur for more than eight years. However, the roots of this project lie with the owner’s great-great-grandparents. A long family tradition in viticulture persuaded Antonio Comeras to dedicate his life to the world of wine. For several years he worked as a cellar-man for a private company before moving on to this project, ready to revolutionise the significance of wine in the Cariñena region. The results obtained to date, reveal that he has been successful.

The first bottled harvest appeared in 2007, demonstrating that the formula was a success. Their Chardonnay wine won the Baco de Oro of that edition, which was the best introduction for their wines; innovative but practically unknown at that time. It was clear that the ambitious designs of Bodegas Prinur had found the right balance in the competitive and complicated world of wine. That success meant a tremendous satisfaction for the project whose production chain consists of machines and people. It’s obvious that the wine is not created exclusively in the vineyard’s installations, but the care for the vines and all the subsequent processes are just as, or even more important. They allow the grape, the beginning and end of this dream, the opportunity to present its best characteristics.

In the vineyard’s plantations can be found the red grape varieties; garnacha, tinto Cariñena or vidadillo, all very representative of this region, as well as other foreign varieties, tempranillo, syrah, merlot or cabernet. Apart from the renowned chardonnay, the white grape varieties macabeo and muscatel de Encinacorba are also present. In all of them the search is for perfection and the moment of ripeness, through exhaustive analysis which determines the exact moment to harvest the fruit, which will later give form to very select wines.

It has been demonstrated that at Bodegas Prinur, nothing is left to chance. The whole series of controlled and very diverse processes requires about 15 people in the low season and more than 20 when the different tasks demand. At all times accompanied and advised by two oenologists who ensure that nothing interferes with any process or the quality of the final product. A final product that also receives close attention. Since the vineyard dedicates a lot of time and effort to bottle design. This is the clothing of the contents and they always attempt to show the qualities of the wine. Accordingly, a bottle of young wine always has a label which emulates modern dress. On the hand, a crianza always displays more seriously designed labels. It’s something which shows an appreciation of wine, from a vineyard where professionalism and modernism go hand in hand.

Bodegas Prinur

Bodegas Prinur is situated in Cariñena and forms part of the Denominacion de Origen that embraces the vineyards of this region. Its plantations cover an area of 150 hectares and in them can be found diverse varieties of red and white grapes. This vineyard can boast of having the only vines in Aragon, that are grown on hillside terraces at between 800 to 900 metres above sea level. The slaty soil in which they are planted bestows the grape special mineral flavours.

Their northerly orientation allows the grape to ripen perfectly and maintains the plants excellent phytosanitary conditions. Furthermore, quality is enhanced by avoiding the use of mineral fertilizers and applying only organic types. Also, weeds are left to oxygenate the soil in preference to aggressive pesticides, liquid fertilizer or herbicides. The fruits undergo constant revisions to guarantee their quality. These controls are increased as the grape nears ripeness, all the numbered plots with their the lines of plants, are analysed every two days. Five parameters are analysed; density or glucose level, PH level, acidity, water stress and malic acid, with the intention of guaranteeing the quality of the wine.

After all these processes, the grapes are harvested manually and transferred to cellars at a depth of some 7.5 metres. The grapes fall into the depository tanks by gravity without suffering any kind of physical force or similar, to avoid unnecessary pressure that could affect the final result.

 

Personalidades del Vino


Castilla y León es vida

No se olvide de...

Enlaces

Alimentación

Nuevos municipios incorporados

Más vistas

Tags

Rutas Turismo Ocio País Vasco Diversión Vino Alegría Navarra relax Vacaciones. Castilla León Localidades Pueblos Paisajes Madrid Playa Senderismo Montaña. Cáceres Rafting Footing. Gastronomía Comida Bebida Vinos Libros Lectura Tranquilidad. Aragón Agua